Cuántos microbios viven en la Tierra
Disciplina(s): Biología
Tema: Bacterias
Quien(es): Jonathan Eisen
Institución(es): Instituto Conjunto del Genoma (del Departamento de Energía de Estados Unidos) y Colección Alemana de Microorganismos y Cultivos Celulares
País(es): Estados Unidos, Alemania
Detalle: Científicos en Estados Unidos y Alemania presentaron el primer tomo de la Enciclopedia Genómica de Bacterias y Arqueas o GEBA, en sus siglas en inglés, que reúne a todos los micoorganismos que viven en la Tierra. La enciclopedia incluirá a todos los organismos procariotas del planeta, es decir los organismos unicelulares. El primer tomo recién publicado presenta a 56 genomas.
Medio/método: Análisis del genoma
Complemento: Se calcula que en la Tierra hay cerca de un nonillón (un 1 seguido de 30 ceros) de microorganismos. Las procariotas están divididas en dos grandes grupos: las bacterias, que incluyen a la pequeña minoría de patógenos que enferman a la gente, y las arqueas, que son organismos que pueden sobrevivir en ambientes extremos como las aguas termales. Se espera que la publicación ayude a los investigadores a entender mejor los diversos roles que desempeñan los micrrorganismos del planeta. A pesar de que ya se descifrió el genoma de unos 2.000 microorganismos, todavía queda un vasto número sin explorar.
La información que se ha obtenido con este primer grupo de 56 organismos podrá ayudar a los investigadores a mejorar procesos como la producción de biocombustibles y limpieza del medio ambiente.
Fecha de difusión: 23-12-2009
Fuente: BBC / Nature

Calculan la velocidad de adaptación al cambio climático de las especies y sus ecosistemas
Disciplina(s): Meteorología
Tema:
Quien(es): Healy Hamilton
Institución(es): Academia de Ciencias de California, Instituto Carnegie de Ciencias, Institución Central Clima, y Universidad de California (Berkeley)
País(es): Estados Unidos
Detalle: Han calculado la velocidad a la que las especies animales y vegetales, y sus ecosistemas tendrán que adaptarse al cambio climático durante los próximos 100 años: moviéndose una distancia media de 420 metros al año. Se prevé que la velocidad del cambio climático sea más lenta en los bosques de coníferas tropicales y subtropicales, los bosques de coníferas templados y los pastizales y matorrales de montaña, pero más rápida en las zonas más llanas, incluidos los desiertos y los matorrales áridos, los manglares, los pastizales inundados y las sabanas, llegando ahí a más de un kilómetro al año.
Medio/método: El equipo ha calculado la velocidad del cambio climático mundial combinando datos de los patrones climáticos y térmicos actuales de todo el mundo con un enorme conjunto de previsiones de modelos climáticos para el próximo siglo. Sus cálculos se basan en un nivel “intermedio” de previsión de emisiones de gases de efecto invernadero durante el próximo siglo.
Complemento: Solamente el 8% de las zonas protegidas actuales tienen tiempos de residencia de más de 100 años. Según los científicos, la vulnerabilidad de cada uno de estos biomas depende no sólo de la velocidad media del cambio climático que experimente, sino también de los tamaños de las zonas protegidas en las que se encuentre. Casi un tercio de los hábitats del estudio tienen velocidades que superan hasta las previsiones más optimistas de migración de las plantas, lo que indica que las plantas de muchas zonas no serán capaces de adaptarse al clima cambiante.
Fecha de difusión: 23-12-2009
Fuente: SINC / Nature
URL: http://www.nature.com/nature/journal/v462/n7276/abs/nature08649.html

Mapean cumbres totalmente enterradas bajo el hielo de la Antártica
Disciplina(s): Geología
Tema: Mapas
Quien(es): Michael Studinger
Institución(es): Observatorio Terrestre Lamont-Doherty (LDEO) de la Universidad de Columbia en Nueva York
País(es): Estados Unidos
Detalle: Presentaron al público las primeras gráficas de una de las cordilleras más enigmáticas de la Tierra, la Gamburtsev, una serie de cumbres totalmente enterrada debajo de la capa de hielo de la Antártica. Las montañas sumergidas son mucho más escarpadas de lo que se pensaba y también tienen una forma más lineal de lo que sugerían los escasos datos recogidos en el pasado. Esta cordillera es más parecida a los Alpes o a los Apalaches y debió formarse por la colisión de placas tectónicas.
Medio/método: Se utilizaron dos aviones Twin Otter para volar sobre la remota región y recoger los datos, recorriendo un total de 120.000 kilómetros. Reunieron información sobre la gravedad, magnetismo y espesor del hielo, tomaron imágenes del lecho de roca y de las capas dentro del hielo y trazaron con un rayo láser un mapa de la superficie de la capa de hielo.
Complemento: Las montañas fueron descubiertas en 1958 por un equipo soviético y recibieron su nombre en honor al geólogo ruso Grigoriy Gamburtsev. Su estudio ha sido extremadamente difícil porque las temperaturas pueden llegar ahí a los menos 80 grados centígrados. El hielo que cubre las montañas es de cientos de metros de espesor. Podría haber hielo de hasta 1,5 millones de años de antiguedad. Ahora investigarán cómo los valles fueron forjados por ríos y después estampados por glaciales.
Fecha de difusión: 21-12-2009
Fuente: BBC

Usan bacterias para mover engranaje
Disciplina(s): Biotecnología
Tema: Motores
Quien(es): Igor Aronson
Institución(es): Argonne National Laboratory
País(es): Estados Unidos
Detalle: Demostraron que es posible usar bacterias como fuerza de tracción para mover diminutos engranes suspendidos en una solución acuosa. La estrella del experimento fue un pequeño microorganismo aeróbico (esto es, requiere oxígeno para funcionar) llamado Bacilus Subtilis. Como las bacterias necesitan oxígeno, se puede regular el suministro del gas a la solución para acelerar o frenar las bacterias. Si se corta el suministro los cardúmenes de bacilus subtilis demoran microsegundos en detenerse por completo.
Medio/método: Experimentación. Con una concentración de 10.000 millones de bacterias por centímetro cúbico, éstas se comportan como un cardumen de peces y nadan al unísono con fuerza suficiente para impulsar los engranes a una velocidad que puede ser eventualmente útil.
Complemento: Cada engrane, de 380 micrones de diámetro, es un millón de veces más pesado que las bacterias, pero afortunadamente éstas andan en grupos bastante nutridos.
La verdadera utilidad del invento no es en modo alguno la generación de electricidad o tracción. Más bien serviría para utilizar estos conjuntos biomecánicos como reactores para modificar materiales. Mediante la guía adecuada, las bacterias serían capaces de transportar y depositar nanopartículas, reparando fallas estructurales microscópicas o reconstruyendo la estructura original de una celda de combustible.
Fecha de difusión: 21-12-2009
Fuente: FayerWayer